El fútbol peruano vive uno de sus momentos más tensos y polémicos en 2026, donde los expedientes legales y las declaraciones cruzadas han tomado el protagonismo. Lo que comenzó como un incidente en las tribunas durante un partido del Torneo Apertura, ha escalado rápidamente a una verdadera batalla legal que enfrenta a la administración de Universitario de Deportes con la Liga de Fútbol Profesional (LFPP), con Alianza Lima también involucrado.
Para comprender esta escalada, debemos remontarnos al sábado 14 de marzo. Durante el duelo clave entre Universitario y UTC en el Estadio Monumental, el resultado pasó a segundo plano por la activación del protocolo antirracismo. En el minuto 97, jugadores de UTC denunciaron sonidos racistas provenientes de la tribuna sur, lo que llevó al árbitro a registrar el incidente.
La Defensa de Universitario y el Cuestionamiento a la Comisión
Ante la inminente sanción, el administrador de Universitario, Franco Velazco, salió al frente. Negando cualquier acto de racismo, Velazco acusó que la conformación de la Comisión Disciplinaria no se habría realizado según los estatutos, afirmando que sus miembros fueron elegidos “a dedo” y no por la Asamblea General de clubes. Este cuestionamiento busca una mayor transparencia en el fútbol peruano y la destitución de dicha comisión, exigiendo que los clubes elijan democráticamente a sus integrantes. Sus declaraciones también se anticiparon a posibles sanciones al estadio y a las amonestaciones previas de jugadores como Jairo Concha y la sanción a Javier Rabanal.
Nuevo Reglamento de Justicia: Más Controversia en la Liga 1
La situación se complicó aún más el lunes 16 de marzo, cuando la FPF notificó un nuevo Reglamento Único de Justicia, reemplazando uno vigente por ocho años. Esta coincidencia generó alarma, especialmente en Alianza Lima, que exigió claridad sobre si Universitario sería juzgado retroactivamente con esta nueva norma. La principal controversia radica en las fechas de vigencia: aprobado el 4 de marzo y aplicado desde el 9, pero notificado oficialmente a los clubes el 16, indicando que los torneos se regirían por las nuevas normas a partir de esa fecha. El presidente de la LFPP, Fernando Corcino, desmintió las acusaciones de Velazco, asegurando que todos los clubes fueron notificados formalmente sobre los integrantes de la comisión el 26 de febrero. Corcino criticó a Velazco por intentar deslegitimar el sistema ante resoluciones desfavorables.
Conclusión
La batalla legal entre Universitario y la LFPP por el reglamento y la legitimidad de la Comisión Disciplinaria está lejos de terminar. Con la posibilidad de acciones judiciales, el fútbol peruano se encuentra en un punto crítico, donde la transparencia y el cumplimiento de los estatutos son exigencias clave de los clubes. La resolución de este conflicto sentará un precedente importante para la gestión y la justicia deportiva en la Liga 1 2026.